La mayoría de los pólipos pueden extirparse en el consultorio médico.
El médico utilizará unas pinzas para pólipos para extirpar la lesión. El médico girará suavemente el pólipo para separarlo de la base. Es posible que sea necesario utilizar un láser si la base del pólipo es más gruesa.
Si el pólipo se encuentra dentro del cuello uterino, se utilizará un instrumento llamado histeroscopio. Este instrumento cuenta con una pequeña cámara que ayuda al médico a ver el interior del cuello uterino. A continuación, se introducirá otro instrumento a través del histeroscopio para extirpar el pólipo.
En el caso de los pólipos más pequeños, se realizará una biopsia. El médico enviará el pólipo a un laboratorio para su análisis. El laboratorio comprobará si hay células anormales o tejido infectado.