Este procedimiento se hace en un hospital. Le administrarán medicamentos para aliviar el dolor y ayudarle a dormir. Algunas personas descubren que no recuerdan haberse sometido al procedimiento debido a los medicamentos.
El médico desplaza con cuidado un pequeño tubo, o broncoscopio, a través de la nariz o la boca hasta los pulmones. El broncoscopio es también una pequeña cámara de video. Le permite al médico ver los pulmones. Esto ayuda al médico a colocar las válvulas endobronquiales donde sean necesarias en los pulmones.
El procedimiento suele durar entre 30 y 60 minutos.