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Tratamiento de la anemia de células falciformes en los niños

A su hijo le diagnosticaron anemia de células falciformes. Esta es una afección que se transmite a través de los genes. Afecta los glóbulos rojos. Son las células que llevan oxígeno. Para su tratamiento, su hijo consultará con un hematólogo pediátrico. Este proveedor de atención médica se especializa en los trastornos de la sangre. El objetivo del tratamiento consiste en ayudar al niño a controlar los síntomas y prevenir problemas. Esta hoja tiene información sobre los tratamientos que podrían administrarle a su hijo. La anemia de células falciformes puede causar problemas graves. Hable con el proveedor de atención médica de su hijo sobre cualquier pregunta que tenga. 

Tratamientos iniciales

La mayoría de los niños son evaluados para ver si tienen trastornos sanguíneos como la anemia drepanocítica. Si se confirma un diagnóstico, se comienza a administrar un tratamiento de inmediato. El tratamiento temprano incluye lo siguiente:

  • Citas médicas regulares con su proveedor de atención médica. El niño debe ver al proveedor con frecuencia para que pueda vigilar los síntomas y el estado de salud general. Le harán una exploración física y un análisis de sangre de rutina al niño. Se realizan para detectar cualquier problema. Estas incluyen anemia o trastornos del hígado, los riñones, el corazón o los pulmones.

  • Antibióticos.  Estos medicamentos ayudan a prevenir infecciones peligrosas. Déselos a su hijo exactamente según las indicaciones.

  • Folato.  Es una vitamina. Se puede administrar para ayudar a su hijo a producir glóbulos rojos nuevos y evitar que la anemia empeore.

    Una mano sobre el bebé sostiene una jeringa preparada para colocar un chorro de medicamento en la boca del bebé.
    El tratamiento temprano de la anemia de células falciformes suele incluir dosis diarias de penicilina para ayudar a prevenir infecciones.

Otros tratamientos

Conforme su hijo vaya creciendo, es posible que le cambien los tratamientos. A continuación, se enumeran cosas que podrían agregarse al plan terapéutico de su hijo. Cada tratamiento presenta riesgos y beneficios. El proveedor de atención médica se los explicará. Los casos graves requieren hospitalización.

  • Medicamentos. Entre ellas, se encuentran las siguientes:

    • La hidroxiurea ayuda a prevenir la aglomeración de las células. Evita problemas, como episodios de dolor o el síndrome torácico agudo.

    • Analgésicos para controlar el dolor. Su hijo puede tomar analgésicos de venta libre, como el paracetamol (acetaminofén) y el ibuprofeno. También puede tomar analgésicos con receta médica. Si el dolor es muy intenso, pueden recetarse analgésicos llamados narcóticos.

    • Antibióticos como la penicilina, para ayudar a combatir infecciones y enfermedades.

    • Los quelantes del hierro, como el deferasirox, ayudan a reducir el exceso de hierro. Puede haber exceso de hierro por las transfusiones de sangre repetidas.

  • Transfusiones de sangre. Hacen lo siguiente:

    • Aumentar la cantidad de glóbulos rojos si la anemia es grave

    • Ayudar a revertir un problema llamado síndrome torácico agudo, cuando los pulmones se ven afectados por las células falciformes 

    • Para reducir el riesgo de padecer un ataque cerebral

  • Líquidos intravenosos (IV). El reemplazo de líquidos es parte del tratamiento de las complicaciones.

  • Cirugía.  En muy pocas ocasiones, podría ser necesario extirpar el bazo o la vesícula biliar.

  • Trasplante de células madre.  Es posible que un trasplante cure esta afección. Se está investigando este tipo de tratamiento.

  • Terapias génicas. Se han aprobado terapias génicas nuevas para tratar la ECF. Hable con el proveedor de su hijo sobre estos tratamientos.

Cómo prevenir complicaciones

  • Aprenda y preste atención a las señales y los síntomas de enfermedades, infecciones o problemas de salud más graves. Siga las instrucciones del proveedor de atención médica de su hijo. Le indicará cuándo buscar atención médica si su hijo está enfermo o tiene fiebre.

  • Asegúrese de que el niño tenga todas las vacunas recomendadas. Por ejemplo, verifique que reciba la antineumocócica, la meningocócica y la vacuna contra la influenza (gripe).

  • Administre los medicamentos según las indicaciones del proveedor de atención médica.

  • Asegúrese de que le realicen al niño todos los estudios de detección recomendados. Estos incluyen pruebas de hepatitis C, retinopatía y riesgo de ataque cerebral.

  • Cuide a su hijo de las temperaturas demasiado altas o demasiado bajas. Estos extremos pueden afectar la circulación de la sangre por el cuerpo.

Cuándo buscar atención médica

Busque atención médica de inmediato si su hijo tiene los siguientes síntomas:

  • Fiebre superior a 100.4 °F ( 38 °C ) o según le indique el proveedor

  • Dolor que no se alivia con analgésicos

  • Dolor de cabeza

  • Dificultad para respirar

  • Hinchazón de las manos o los pies

  • Debilidad de un lado del cuerpo

  • Confusión

  • Erección prolongada del pene

  • Dolor de pecho, estómago o piernas

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